Fine-tuning
Corregimos el propio modelo
Un filtro delante de un modelo detiene lo que ve. Un modelo corregido en sus propios pesos no necesita que lo detengan. Leemos dónde deriva un modelo, lo corregimos en sus pesos, añadimos las capacidades que le faltan y medimos el resultado antes y después.
Dos cosas que hacemos
El ciclo, paso a paso
- Escribir el mandato: qué debe y qué no debe hacer el modelo.
- Probar el modelo, en cinco idiomas.
- Leer dónde se forma la decisión equivocada dentro del modelo.
- Corregirla en los pesos.
- Verificar con datos nunca vistos, en las dos direcciones: cuántas veces cede, cuántas veces rechaza lo que debería hacer.
- Guardar el modelo corregido donde es tuyo.
- Llevar la corrección a un modelo más pequeño cuando haga falta.
Resultados medidos
| Qué corregimos | Antes | Después |
|---|---|---|
| Órdenes ocultas en documentos (60 órdenes, 5 acciones dañinas, modelo abierto de 7B) | 13 ejecutadas | 0, y todas las tareas del usuario hechas |
| Órdenes ocultas en un benchmark público de agentes con herramientas (mismo modelo, sin cambios) | referencia | cerca de una cuarta parte |
| Ataques repartidos en muchos mensajes | referencia | reducidos a menos de la mitad, con una prudencia casi normal |
Cada resultado tiene su informe del laboratorio, con el listón declarado antes de la prueba. →
Dos formas de trabajar con nosotros
Preguntas
¿Necesitáis acceso al modelo?
Para corregirlo, sí: trabajamos con modelos que alojas tú o que dan acceso a sus pesos. En modelos cerrados podemos igualmente leer el comportamiento a partir de sus respuestas.
¿Dónde acaba el modelo afinado?
En tu propio repositorio, con el informe de lo que cambió.
¿Puede una corrección empeorar el modelo en otra cosa?
Es lo último que comprobamos: cada corrección se mide en tareas con las que no se entrenó, y en cuántas veces el modelo rechaza lo que debería hacer.
¿Qué modelos?
Modelos abiertos; nuestras correcciones publicadas van hasta ahora de 0,5 a 7 mil millones de parámetros.